De una oficina a otra

Marx afirmaba que el trabajo debía ser una expresión de la creatividad humana; por ello, esos empleos caracterizados por el tedio y la monotonía, que además consumen la mayor parte del tiempo y energías del trabajador, debían erradicarse.

Desafortunadamente, hay trabajos que alguien tiene que hacer, por monótonos que sean, y la utopía de una sociedad en la que todos disfruten sus labores y además tengan tiempo para cuidar del cuerpo y el espíritu sólo se ha cumplido de manera aproximada y en muy pocos lugares.

Lo que sí podemos decir es que el trabajo y sus penurias han sido fuentes de inspiración para obras de arte y otras expresiones creativas. En nuestra época, uno de los trabajos que más ha inspirado a la televisión y el cine es el de oficina. Y es que pasar ocho horas (generalmente más) en el mismo espacio, con los mismos compañeros y enfrascados en las mismas tareas, durante meses y años, hace que cualquier persona normal se transforme en un personaje digno de una comedia, tragedia o épica; todo depende del enfoque.

Muchas son las series y películas cuyas tramas se desarrollan entre los pasillos y cubículos de una oficina. Pero pocas son las que han tomado las situaciones que los empleados vivimos día con día y las han transformado en obras maestras de la comedia o el drama, al punto de que podemos aficionarnos a ellas y buscarlas como alternativas de esparcimiento, después de un largo día de trabajo.

Para que se distraigan un poco de las responsabilidades laborales y al mismo tiempo tengan una catarsis de todas sus preocupaciones y conflictos, los invitamos a olvidarse de las oficinas en las que trabajan y a visitar estas “oficinas virtuales”, que si bien sólo existen en la trama de una serie, presentan situaciones y personajes con los que cualquier empleado podría identificarse.

The Office

La versión original es británica y tuvo dos extraordinarias temporadas, que la convirtieron en una serie de culto. La versión estadounidense fue más larga (nueve temporadas) y también es la más conocida. Ambas siguen el formato del falso documental y cuentan el día a día de los empleados de una fábrica de papel. Bromas, chismes, romances, crisis y hasta el ríspido tema del acoso sexual son retratados con un inteligente humor en las dos versiones de The Office.

The IT Crowd

Las Industrias Reynholm tienen sus oficinas en un moderno edificio corporativo del centro de Londres. Pero los personajes que nos hacen estallar a carcajadas en cada episodio de esta excelente comedia británica pasan sus días en el sótano. Así es como The IT Crowd plantea una genial parodia de un área que con frecuencia es menospreciada, olvidada o criticada en las empresas; la de sistemas y tecnologías de la información. Entre los típicos clichés de oficinistas y bromas que únicamente los geeks comprenden, las cuatro temporadas de esta serie son una garantía de diversión.

Parks and Recreation

Cualquier oficina puede inspirar bromas y memes, pero las oficinas de gobierno son auténticas minas de oro para los productores de comedias, pues en ellas se vive toda la irracionalidad de la burocracia. Parks and Recreation retrata la cotidianeidad de este tipo de oficinas y entre sarcasmo y sarcasmo muestra todas las ineficiencias del sistema, por lo menos en lo que al sector de Parques y Recreación se refiere.

parks