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La generación sin límites

La semana pasada tuve una cita en una compañía de leasing, para evaluar si me convenía obtener un vehículo mediante este sistema financiero. Como muchos de ustedes tal vez sepan, el leasing no es un crédito para comprar un bien mueble o inmueble, pero tiene ciertas características que lo distinguen del alquiler tradicional. Para mí lo más interesante es que el leasing permite establecer contratos a largo plazo, a diferencia de un alquiler tradicional de autos, por ejemplo, en el que normalmente los servicios se contratan por días, o a lo mucho, semanas. Sin embargo, los plazos tampoco son tan largos como los de un crédito, que pueden extenderse por varios años. El contrato que yo planeo solicitar es por doce meses, el tiempo estimado de duración para el proyecto en el que actualmente trabajo. Si después de ese periodo aún necesito el vehículo, puedo renovar el servicio por otros seis o doce meses. Pero si el proyecto queda concluido tal vez opte por buscar alternativas laborales en otra ciudad y en ese caso, probablemente ya no necesitaría el automóvil. Este es otro de los beneficios que veo en el leasing; si fuera un crédito para compra, tendría que seguir pagando hasta liquidar la deuda, aun cuando ya no necesitara el auto; en cambio con este sistema, sólo tengo que dar por concluido el contrato y listo, ¡libre otra vez! El ejecutivo de la compañía que visité (Unifin, por si les interesa el dato) me aclaró todos estos beneficios y me habló de algunos más, que sólo ellos brindan. Yo le manifesté que estaba interesado y que sólo necesitaba un par de días para evaluar toda la información y decidir. El ejecutivo accedió a esto amablemente (a diferencia de muchos, que no hacen nada por ocultar su indignación o molestia cuando el trato no se cierra en la primera reunión). Cuando nos despedimos, reiteró su disposición para atenderme y resolver cualquier duda que pudiera surgir, y terminó la conversación con un comentario muy curioso: “Espero que se anime; después de todo, el leasing es una de las soluciones financieras preferidas por los millennials”. La observación me causó gracia, pues pensé que trataba de ganarse mi simpatía haciéndome sentir joven (yo me quedo fuera, por un par de años, del rango de edad establecido para esa generación). Sin embargo, después me entró la curiosidad de saber si era cierto lo que el empleado decía. ¿El leasing es realmente una opción financiera conocida y preferida por los adultos más jóvenes? El día de ayer, un artículo publicado en el periódico El País me dio la respuesta. Según la nota, los millennials o milénicos, como prefieren llamarlos (los españoles tienen un compromiso auténtico con su idioma), son una de las generaciones que más invierte en artículos y accesorios de lujo, desde ropa y diseños de moda, hasta los dispositivos tecnológicos más vanguardistas. No obstante, estos jóvenes evitan compromisos como las hipotecas, los créditos e incluso los trabajos fijos. ¿La razón? Ellos prefieren la autonomía y la independencia, a las supuestas garantías de seguridad y estabilidad que dan ciertos bienes y posiciones sociales, y que tanto buscaran otras generaciones. De acuerdo con los estudios en los que se basa el artículo y que fundamentalmente se concentran en la juventud europea, los adultos contemporáneos no están preocupados por comprar casa o auto; estas necesidades las resuelven, en efecto, mediante soluciones como el alquiler o el leasing. Formar una familia tampoco está dentro de sus prioridades, aunque sí tienen vidas sociales de lo más activas. Pero hay dos cosas que les interesan sobremanera, expresarse y vivir sin límites. Ahora bien, esto último no lo entienden como sinónimo de irresponsabilidad o desenfreno, sino como la posibilidad de comprometerse sólo con aquello que les parezca relevante y que les permita manifestar su opinión y sus inclinaciones creativas. En este sentido, muchos milénicos se sienten más cómodos con trabajos del tipo free lance o se deciden a iniciar empresas propias, antes que la opción tradicional de hacer carrera y antigüedad en una gran compañía. Quizás debido a esto el ejecutivo de leasing me haya tomado por un millennial, pues yo hice gran énfasis en el carácter temporal de mi trabajo. No sé si vivir sin límites sea una meta asequible. Lo que sí decidí es que de todas las opciones de financiamiento y arrendamiento automotriz que pude evaluar, me quedo con el leasing.

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Crecem cada vez más

Hola, como lo ves en el titulo, CRECEM crece cada día más y hoy estamos inaugurando este nuevo blog, lo que pretendemos en este medio, es dar a conocer información y tips que te puedan ayudar a todas esas personas que necesiten saber mas sobre negocios al igual que de tener una mejor vida con tu presupuesto y sobre todo todas las cosas que estamos haciendo mal con tu presupuesto, para que te rinda más y más. También cabe recalcar que la información adquirida en el sitio solo es complementario, deberás acudir a los profesionales para que sean mas precisos los datos. Si tienes alguna duda o quieres que hablemos de algo en especifico no dudes en contactarnos y a la brevedad hablaremos de tus curiosidades.